¿Quién inventó la malla de simple torsión?

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La malla o enrejado de simple torsión es el tipo de vallado más habitual. Su resistencia, facilidad de instalación y bajo coste la hacen adecuada para todo tipo de cercados: residenciales, industriales, para edificios públicos o en entornos rurales.

¿Pero cuándo y quién inventó el enrejado de simple torsión? Hemos investigado y nos gustaria compartir con vosotros la interesante historia del enrejado de simple torsión.

Hay que remontarse al año 1844 en Norwich, Inglaterra, en plena revolución industrial. Basándose en los telares textiles, el ingeniero Charles Barnard construyó una máquina que entrelazaba alambres para fabricar una especie de tela metálica que se podía utilizar para hacer vallas de gran resistencia. Había nacido el enrejado de simple torsión.

Una de estas máquinas se conserva actualmente en el Museo Bridewell de Norwich y sus conservadores han tenido la amabilidad de enviarnos esta foto:

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La máquina de Barnard se utilizaba para producir una malla hexagonal con varias medidas de malla de entre media y 4 pulgadas que se utilizó en granjas para hacer cercados para aves y conejos. Pronto, su compañía Barnard, Bishop & Barnard empezó a vender el nuevo invento por todo el mundo. Principalmente se sumnistraba a las Colonias Británicas, especialmente a Australia para fabricar vallas para ovejas y canguros.

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A finales del siglo XIX la compañia estadounidense Anchor Post Fence Co. compró la licencia de la máquina Barnard y empezó la producción y venta de malla de simple torsión en Estados Unidos. La primera valla de simple torsión americana se instaló en New Jersey.

En el siglo XX la necesidad de material por el enorme esfuerzo que significó la II Guerra Mundial, hizo que muchos parques de Londres sustituyeran sus tradicionales verjas de hierro forjado por enrejado de simple torsión.

Finalizada la Guerra es cuando otra empresa de Norwich llamada Boulton and Paul, empezó de forma masiva la producción de malla de simple torsión, convirtiéndose en un producto industrial de uso habitual y común. Y así hasta nuestros días.

Según nos cuentan los responsable del Museo Bridewell Barnard, Bishop & Barnard fue una compañía muy importante en Norwich. Originalmente establecida por Charles Barnard como una empresa de ferretería pronto se convirtieron en fabricantes de una amplia variedad de productos de fundición de hierro y bronce que incluian electrodomésticos, mobiliario urbano, puertas y rejas ornamentales. Algunos de los mejores elementos de la herrería artística producida en el Reino Unido a finales del siglo XIX fueron obra de Barnard y su empresa.

De esa época, de principios del siglo XX, son estas magníficas fotos que nos envían des del Museo Bridewell. Tómate unos minutos para observar detenidamente las imágenes de estos operarios trabajando con las máquinas en la fábrica Barnard. Nos gusta especialmente la tercera imagen. Ese grupo de 14 personas, mirando a cámara con expresión seria, sentados delante de unos rollos de malla de simple torsión. Quién sabe si era la producción de aquel día. ¿Quiénes eran estas personas? ¿Tenían familia? ¿Cuáles eran sus sueños? ¿Como serían sus vidas? ¡Cuantas pequeñas historias hay en estas fotos! Piensa en ello la próxima vez que veas una valla de simple torsión paseando por tu ciudad. Piensa en el ingenio de una persona que la inventó hace más de 150 años. En todas las personas que trabajaron fabricándola. En toda la historia que hay detrás de algo tan simple, hoy tan habitual y que tantos problemas nos soluciona.

En la fábrica Barnard

En la fábrica Barnard

En la fábrica Barnard

Barnard, Bishop & Barnard fueron expositores habituales y ganadores de medallas en las exposiciones y ferias internacionales. En 1955 la empresa pasó a formar parte de Tinsley Wire Industries of Sheffield (que también se hizo cargo de Boulton and Paul en 1964). La producción de malla de simple torsión cesó en Norwich a principios de los años 90.

No queremos acabar esta entrada sin mostrar nuestro agradecimiento al Museo Ridewell, y especialmente al Sr. John Renton por su extraordinaria y amable colaboración para la elaboración de esta entrada.

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